Nuestra fundadora

Victorina López Hilario
Maestra artesana, guardiana de una tradición y promotora del arte textil amuzgo

Originaria de Piedra Pesada, Xochistlahuaca, Guerrero, Victorina López Hilario aprendió a tejer en telar de cintura desde los siete años, guiada por su madre, Agustina Hilario Martínez, quien le transmitió los conocimientos que durante generaciones han formado parte de la cultura del pueblo amuzgo. Desde entonces, el tejido se convirtió en una parte esencial de su vida y, con el paso de los años, en una misión: preservar, enseñar y promover el arte textil amuzgo.

Su formación y experiencia abarcan no solamente el telar de cintura, sino también el cultivo del algodón, el hilado en malacate y el teñido con tintes naturales, conocimientos que le han permitido comprender y transmitir el proceso artesanal desde sus materias primas hasta la creación de las piezas.

Con espíritu emprendedor, Victorina comenzó a comercializar sus textiles y a buscar oportunidades para otras artesanas de su comunidad. En 1995 impulsó y cofundó el grupo artesanal Flor de Canazúchitl, actualmente conocido como Tejedoras Amuzgas de Piedra Pesada, contribuyendo al fortalecimiento del trabajo colectivo y a la generación de oportunidades para las mujeres artesanas.

Su trayectoria también se ha distinguido por la enseñanza y transmisión de conocimientos. Durante décadas ha impartido talleres, conversatorios y actividades de formación en instituciones como la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía del INAH, la UNAM, la Universidad de Columbia Británica (UBC) y otras instituciones académicas y culturales. Su labor incluye además proyectos relacionados con la conservación del algodón nativo y la capacitación de artesanas en tintes naturales, materias primas y nuevos diseños.

A lo largo de su trayectoria ha recibido importantes reconocimientos. Entre ellos destaca el Premio Nacional de Arte Popular FONART de 1995, su participación en el Primer Encuentro Latinoamericano de Tejido Artesanal: Tejiendo la Patria Grande, en Buenos Aires, Argentina, su inclusión en la colección Grandes Maestros del Arte Popular Mexicano y, especialmente, el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2015, en el campo de Artes y Tradiciones Populares, uno de los máximos reconocimientos otorgados por el Gobierno de México a la labor cultural y artística. Su trayectoria también la llevó a formar parte del Consejo Asesor de ORIGINAL, iniciativa de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México dedicada a promover, reconocer y fortalecer el trabajo de las comunidades y maestras y maestros artesanos de México.

Su trabajo ha continuado trascendiendo fronteras. En 2023 participó en Vancouver, Canadá, en actividades vinculadas con la Canadian Latin American Archaeology Society y la University of British Columbia; en 2024 formó parte de la Feria Xcaret de Arte Popular Mexicano; y, en 2026, junto con el artesano Jaziel De Jesús López, llevó nuevamente el conocimiento textil amuzgo a España, donde participó en actividades relacionadas con la exposición La mitad del mundo: la mujer en el México indígena, incluyendo demostraciones de tejido y espacios de diálogo sobre la cultura y la lengua amuzga.

En los últimos años, su labor también se ha enfocado en documentar y recuperar conocimientos textiles. Junto con Jaziel de Jesús López, participó en la elaboración de una réplica de la Mortaja de Zimapán, Hidalgo, proyecto que implicó la recuperación y aplicación de antiguas técnicas textiles. Asimismo, ambos participaron en la creación de Arte Textil Guerrerense. Catálogo Iconográfico Amuzgo, realizado en colaboración con la Subdirección de Etnografía del Museo Nacional de Antropología, contribuyendo a preservar y difundir la riqueza de la iconografía textil de su comunidad.

La historia de Victorina López Hilario es, en esencia, una historia de aprendizaje, perseverancia, identidad y compromiso con su comunidad. Su trayectoria demuestra que una tradición puede conservar sus raíces y, al mismo tiempo, encontrar nuevos caminos para llegar a otras generaciones y otros lugares.

El legado continúa en Tejedoras Amuzgas

Detrás de cada pieza que ofrecemos existe una historia de conocimiento, tiempo, creatividad y dedicación. Tejedoras Amuzgas nace y continúa inspirándose en ese legado, con el propósito de compartir la belleza y el valor del arte textil elaborado en telar de cintura y contribuir a que la tradición amuzga siga viva.

Cada hilo cuenta una historia.
Cada tejido preserva una identidad.
Y cada pieza mantiene viva una tradición.